Cómo echar a perder tu propia presentación.

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Esta semana estuve en Torreón para participar en la Convención Anual de la Revista Players of Life.  Me invitaron a compartir el tema de “Personal Branding: Cómo crear tu propia identidad”.  Antes de una gran presentación siempre hay que hacer un check list de que no te falte nada, sobre todo porque iba a viajar. Adicionalmente era en mis tierras, y digamos que aunque ya he participado recientemente dando cursos, era la primera vez que daba una conferencia. Por esta razón quería dejar un mensaje e influir en la audiencia por la importancia que representa para mi.

Un día antes, me había comentado alguien del equipo que qué increíble  estar aquí. Sobre todo haciendo caso omiso al dicho “Nadie es profeta en su tierra” . Yo llena de orgullo me sentía feliz de que iba poder dejar un cachito de lo mío en Torreón.

Checklist antes de hacer tu presentación.

Antes de subir al avión, revisé que mi presentación tuviera imágenes adecuadas para el foro. Así es, mis presentaciones se van adaptando depende de la organización en la que participo. No puedo usar imágenes serias y de gente mayor cuando me voy a dirigir a un grupo joven en el auditorio.

Una vez habiendo revisado eso, lo que seguía era ver que funcionen mis adaptadores y controles. Los revisé y todo estaba en orden.

Llegando a Torreón la intención era  ir un día antes a probar, aunque normalmente no tengo problemas para conectar mi presentación. Esto no se pudo y de todos modos decidí llegar unos 45 minutos antes para asegurarme que todo funcionara.

Lo que sucedió al llegar.

Cuando llegué había una presentación antes que la mía y tenía que esperar hasta que la presentación terminara para hacer las pruebas. Así que me relajé, me senté a escuchar y esperé.  Estuve observando el escenario, dónde estaban las sillas, el micrófono cómo funcionaba, por dónde me iba a mover, etc. Una vez terminada, procedimos a conectar la computadora sin problema.  Cuando vimos que no había sonido, pudo haber sido un problema porque traigo videos y no se iba a escuchar nada, una persona de Players amablemente me apoyó en encontrar el cable y el checklist para ver si el sonido estaba bien. Así que al parecer todo iba a salir bien.  Al conectar mi control remoto empezaron los problemas.

Y comienza el horror o ¿no tanto?

Mi control no estaba funcionando. Me prestaron el que tenían y al empezar vimos que medio funcionaba y medio no. A veces le daba click y se adelantaba tres láminas y a veces no adelantaba. Así que me empezaron a ayudar a pasar las láminas.  A todo aquel que conoce de presentaciones de impacto sabe que cuando te apoyas en alguien que no conoce tu presentación para que pase las láminas, puede hacer que ésta se haga lenta.  Intenté con mi mejor tono de voz y energía tratar de hacer que eso no importara. Seguí avanzando con la presentación, la cual parecía que iba a avanzar bien.

Ahora sí el verdadero horror.

Así pues, empieza a avanzar hasta la mitad de la presentación y tengo que poner un video. Es aquí cuándo decido apagar un botón en la pared para que haya mejor luz y no se van a imaginar lo que hice. ¡Apagué el monitor! ¡Y ya no volvió a funcionar!  Segundos de incertidumbre. Aquí es donde viene la gran  toma de decisiones:   Te puedes derrumbar  y decidir que ya arruinaste todo o lo tomas con humor y seguridad. Así  que  primero que nada les  empecé  a explicar lo que había en el video. Cuando me dijeron que ya no va a  prender el monitor, lo único que me quedó por hacer fue decirles: “pues no importa, yo continuo con la plática por que al fin me la se de memoria”.

¡Qué manera de boicotearte a ti misma!  Me da risa, y me dio risa en el momento, (obvio interna, no me solté riendo).  Así continué el resto de mi presentación, tratando de utilizar algunas de las herramientas que comparto cuando hablo de hacer presentaciones de impacto. Con el uso o no de apoyo visual debes de seguir adelante así que pues para delante y sin imágenes, seguí con el tema.

Moraleja

Haz todo lo posible por hacer pruebas un día antes o más temprano ese día para asegurarte que revisas el escenario. Chequea que funciona el equipo, que el sonido se escucha y que el apuntador alcanza la distancia.

¡Por sobre todas las cosas, no apagues botones que no sabes para qué sirven!

Hace un par de años en un grupo de Linkedin algunos presentadores estuvieron comentando  las catástrofes por las que habían pasado al presentar. Algunos peor de lo que me pasó hoy, se cayeron o azotaron. En ese momento pensé, ¡qué suerte que a mi no me ha pasado algo!.  Cuando eres presentador es como el viajero. Alguna vez te deja un avión, se cancela o algo falla en tu vuelo.  Te expones a eso y le puede suceder a cualquiera, nadie está exento. Hoy me tocó por fin a mi.

Traté de salvarme a mi misma lo mejor que pude. Espero haberlo logrado y comparto mi experiencia para todo aquel que esté próximo por presentar, que tome las debidas precauciones.  Si a ti te ha pasado algo similar cuéntame en estas líneas si pudiste salvar tu presentación. O bien qué ha sido lo más grave que te ha pasado cuando te has parado al frente de una audiencia.

Ale Marroquín es consultor en comunicación, presencia y liderazgo ejecutivo. Se dedica a reinventar y posicionar la marca personal de profesionales, ejecutivos de alto nivel, emprendedores que quieren acelerar su potencial a través de su presencia ejecutiva. Su especialidad en personal branding y storytelling, la distingue en su trabajo para impulsar a profesionales a sobresalir y desarrollar su liderazgo.

Acelerando el potencial de las personas.

Twitter: @a_marroquin

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